COSAS DEL CDN
Como cada año asisto a la presentación de la programación anual de Teatro, en el Centro Dramático Nacional, para la temporada 24-25.
Unas niñas muy monas me entregan un mapa (absurdo) para que recorra los cuatro metros que me separan de la puerta dando un rodeo de unos cuantos metros más. En la puerta me entregan mi entrada y una bolsa de tela que dice ""SIRVIENDO DRAMAS", en la que guardo el mapa absurdo y la chupa. Publicidad más o menos disimulada del templo del teatro público ¿?
Presenta el director del CDN, D. Alfredo Sanzol, al que admiro y aprecio, y hace también su discurso la que es, si mi memoria no me traiciona, gerente directora del INAEM.
Todo bien, todo mono, puntual, preciso.
Programación: lo de siempre, los de siempre, y alguna adquisición reciente, o la visita de grandes de la escena internacional, por ejemplo, Rimini Protokoll, a los que pienso ir a ver.
Todo bien, todo mono, puntual, preciso.
Y llegan las preguntas, también dentro de un orden, hasta que alguien interroga al director Sanzol sobre cuál es su opinión respecto al comentario de Angélica Liddel que habla, desde Avignon, de nuestro Cementerio Dramático Nacional (y yo pienso, ¡cómo me gusta esta tía! ) Y Sanzol sonríe, y saca el balón fuera, de una forma muy mona, puntual, precisa.
Pero lo mejor estaba por llegar.
A espaldas del director, una actriz levanta la mano y pregunta. - ¿Dónde se publican los castings por los que se puede acceder a un trabajo en las compañías que firman con el CDN???? De nuevo Sanzol escurre el bulto, - "Eso es cosa de los directores, es un aspecto esencial del proceso creativo...." - Sí, sí, - insiste la valerosa actriz - pero, esto es una institución pública, ¿no deberíamos los actores tener la posibilidad de optar a esas plazas que están siempre ocupadas por los mismos?? - Sonríe Sanzol, explica que los directores eligen a sus actores por criterios personales. Y la actriz comprende que eso es una forma, muy mona, puntual, precisa, de escurrir el bulto, otra vez, sobre un hecho candente.
En la Cultura, como en todo lo demás, si no tienes padrino (director que se enamora de tu trabajo, tu cuerpo o tu voz, o todo junto) no vas a bautizarte en el gran templo del teatro nacional.
Y yo, que ya estoy muy de vuelta de todo, le deseo a esa actriz lo mejor de lo mejor y a Sanzol que le dure el puesto.
Salgo enseguida, me compro Los Gestos, de Messiez, y no me quedo a los vinos, que yo, si bebo antes del anochecer, me pongo a decir verdades, y eso en esta profesión... a ver si va a ser por eso que no me apadrina ni el Tato? 



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