Violeta Reina, una actriz entrada en años, ha preparado una cena romántica para recibir a su representante y amante ocasional con el objeto de agradecer que le haya conseguido un contrato para interpretar un papel protagonista en el teatro.
- (Hablando por teléfono) - ¡Oh, Charlie! ¡Eres un amor! Te espero con una botella de vino
francés y otras dos de reserva, brindaremos por mí, por el arte, por el teatro, y después yo bailaré para ti, yo sabré recompensarte mon amour. A partir de las ocho. Te espero... (Lanza un romántico beso al auricular) - ¡Au revoir!
- ¡Oh, sí, sí, soy yo! Violeta Reina. ¡Qué amable es usted, caballero! Por favor no se exceda, no soy la más grande, tan sólo una actriz... de comedia, tragedia ¡una actriz!
¡Por Dios, no exagere!... ¿Qué quiere?... ¿Mi firma? ¡Pues no faltaba más! ¡aquí tiene!... Gracias, gracias, muchas gracias... Enchanté caballero, enchanté...
Como saliendo de su ensueño, se ríe y avanza hacia proscenio con la copa en la mano.
- Casi no puedo creerlo ¡Por fin! A las ocho es la firma del contrato y eso sólo significa una cosa, y es que habrá, de nuevo, un foco para mí; que, después de tanto tiempo, volveré a subir, por fin, a un escenario, volveré a sentirme viva, volveré a brillar de nuevo ¡Oh Charlie, Charlie...! Si no fuera por él... ¡Volver a interpretar! Será un éxito. Seguro. Nada puede fallar esta vez, me lo dice el corazón. ¡Si es que es justo lo que estaba buscando! Un personaje a mi altura. Voy a interpretar a una actriz, y quién mejor para interpretar a una gran actriz que otra gran actriz, porque eso es lo que soy ¡Actriz!
No ha sido fácil, no, me he gastado los últimos ahorros en las malditas inyecciones de botox, pero es que era imprescindible, Dios mío, ¡mi personaje tiene diez años menos! Y de tipo, bueno, yo no engordo para engordar hay que comer, me mantengo delgadita y si hace falta meto tripa. Doy muy bien el personaje, treinta y pocos... pero la piel... ¡Ay, la piel de la cara y las manos! El botox te deja la cara lisita, lisita, lisita. Y lo demás de la expresión... ¡Si yo soy actriz! ¡Yo puedo poner cualquier gesto en mi cara! - Se ríe y bebe - ¡Pues no me he cansado yo de hacer cursos de mimo!
¿Qué hora es? Son las siete, es muy pronto, no importa. Dentro de poco Charlie estará en una mesa del Hotel Convención recogiendo un contrato firmado en el que se estipula que yo, Violeta Reina, soy la primera actriz PRO-TA-GO-NIS-TA, en el montaje teatral "Las luces y las sombras" de Miguel Ángel Verona Sanchís ¡Toma ya! ¡Que se mueran de envidia las niñatas de turno! ¡Enchufadas! Esos personajes sólo puede afrontarlos una actriz con experiencia, sólida, con peso, una actriz integral. O sea, yo... (Ríe y vuelve a beber, encantada)

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